Atraso en obras genera conflictos a la población

Édgar Escamilla

Iniciada en febrero de este año, la repavimentación de dos kilómetros de la carretera Poza Rica – Coatzintla acusa atraso en la ejecución de los trabajos, causando múltiples afectaciones a la población de ambos municipios.

Taxistas que cubren las rutas entre la zona conurbada se han manifestado en repetidas ocasiones por las afectaciones que está sufriendo el gremio, al no contar con vías alternas efectivas para circular, ocasionando que los traslados entre ambas ciudades se prolonguen a más del tiempo habitual, aumentando el consumo de combustible, que deben asimilar los trabajadores del volante.

Comercios ubicados a lo largo de la vía han resentido bajas en sus ventas; algunos de ellos han tenido que cerrar sus operaciones al quedar aislados durante meses, impidiéndoles mantener las fuentes de empleo.

Fuentes al interior de la administración municipal pozarricense, han manifestado que parte del atraso tiene su origen en los conflictos existentes entre el Secretario y el Subsecretario de Infraestructura y Obras Públicas, Elio Hernández Gutiérrez y Fernando Elías Guevara, respectivamente.

Los constantes reflectores sobre el subsecretario Fernando Elías, terminaron por generar malestar en el titular de SIOP, quien en represalia, ha frenado la autorización de los pagos a las empresas contratistas a cargo de la obra en Poza Rica.

Elías Guevara, hijo del ex alcalde priísta Jorge Elías Rodríguez, ha favorecido a empresas ligadas a pasadas administraciones estatales, lo que presumiblemente ha aumentado el distanciamiento entre ambos funcionarios.

Esta situación, lejos de afectar a los contratistas, ha generado afectaciones mayúsculas a los habitantes de ambos municipios.

Con cerca de 70 millones de pesos invertidos, la repavimentación presenta atraso en la construcción de las obras complementarias, como la introducción de drenes, parques lineales, camellón, intersecciones, entre otras.

Además, desde el inicio de la obra se denunció públicamente que las losas de concreto presentaban fisuras a lo largo del trayecto, sin que se haya repuesto el pavimento agrietado.

Lo mismo ocurre con las guarniciones del camellón, que al estar construidas sobre el pavimento y sin estructura de acero, se han quebrado al paso de los automóviles.

 

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