La más reciente campaña del Gobierno de Quintana Roo, difundida en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, desató una ola de críticas en redes sociales por el mensaje central que la acompaña: “✋🏽🟣 ¡Es tiempo de no guardar silencio! #ElViolentadorEresTú.”
La frase, colocada junto a la imagen de una mujer cargando a su hijo, desencadenó un fuerte debate público, en el que usuarios acusan a la administración estatal de promover un discurso que “generaliza”, “polariza” e incluso “criminaliza” a los hombres.
El gobierno defendió la campaña como parte de los 16 Días de Activismo para visibilizar y combatir la violencia machista. Bajo consignas como #NoEsNormalEsViolencia, #YoSíTeCreo y #NoEstásSola, la iniciativa busca —según su línea oficial— fortalecer redes de apoyo para mujeres y niñas, así como promover actividades preventivas. Sin embargo, la frase “El violentador eres tú” fue interpretada por sectores de la ciudadanía como un señalamiento directo e indiscriminado.
Una campaña que encendió los comentarios
En los primeros minutos tras su publicación, decenas de internautas cuestionaron el tono del mensaje. Muchos expresaron que la campaña parte de una premisa que reduce una problemática compleja a una acusación colectiva hacia el género masculino. Comentarios destacaron que “el violentador o violentadora debería decirse”, recordando que la violencia no es exclusiva de un solo sexo.
Otros fueron más duros, señalando sentirse agredidos por una estrategia que, dicen, “pinta a todos los hombres como violadores, asesinos o agresores”. “Yo me siento violentado con esta campaña, yo no soy ningún violentador”, escribió un usuario, visiblemente molesto. Otro señaló que el mensaje estigmatiza a los hombres jóvenes, particularmente a los adolescentes, al imponerles una etiqueta de agresores potenciales sin fundamento individual.
También hubo críticas dirigidas directamente a la gobernadora, acusándola de “politizar” el tema y de centrar sus políticas públicas en las mujeres mientras —según los comentarios— excluye o desatiende al sector masculino. Un internauta apuntó: “Ni hombres ni mujeres somos perfectos, la violencia se ejerce desde ambos géneros. Presentar a uno como agresor por naturaleza no ayuda: divide”.
Una discusión pendiente: cómo comunicar sin polarizar
Si bien la violencia contra las mujeres es un problema grave, persistente y documentado en México —y la necesidad de campañas para combatirla no está en duda—, el caso de Quintana Roo abre una discusión necesaria: ¿cómo visibilizar la violencia sin caer en mensajes que puedan interpretarse como acusaciones colectivas o simplificaciones extremas?
Expertos en comunicación social han señalado que las campañas públicas requieren un equilibrio cuidadoso para no reforzar estigmas, evitar discursos que generen rechazo social y garantizar que el mensaje principal —la prevención y condena de la violencia— no se diluya entre polémicas evitables.
Mientras tanto, en redes, la conversación sigue encendida. Para algunos, la campaña cumple su propósito: provocar reflexión e incomodidad ante la realidad de la violencia machista. Para otros, se trata de un error de comunicación que profundiza divisiones y alimenta resentimientos.
Lo cierto es que el debate revela una tensión creciente: la urgencia de combatir la violencia contra las mujeres, y al mismo tiempo, la demanda de mensajes inclusivos que no sustituyan un problema estructural por un conflicto entre géneros.


