
Las Choapas, Ver.— A más de cuatro meses del incendio registrado en el pozo exploratorio Krem-1, ubicado en el sur de Veracruz, un informe elaborado por CartoCrítica plantea que la contingencia podría tener impactos ambientales, sociales y de salud pública de mayor alcance que los reconocidos oficialmente hasta ahora.
El documento, titulado «Pozo Krem-1: Incendio de un pozo de Pemex», reúne información de campo, imágenes satelitales, cartografía, testimonios de habitantes y revisión documental para reconstruir la evolución del siniestro ocurrido el 5 de marzo de 2026 en el municipio de Las Choapas.
Mientras Petróleos Mexicanos (Pemex) sostiene que mantiene bajo control la contingencia y continúa con las labores para extinguir definitivamente el incendio, organizaciones civiles y habitantes de la zona aseguran que las afectaciones persisten y exigen estudios independientes sobre la calidad del aire, agua y suelo.
Un incendio que sigue generando preocupación
El reporte sostiene que el incendio ha permanecido activo durante varios meses, situación poco común para un pozo exploratorio en México.
Según el análisis, las emisiones derivadas de la combustión de hidrocarburos podrían representar riesgos ambientales y sanitarios que requieren monitoreo permanente, particularmente para las comunidades rurales asentadas en los alrededores del pozo.
CartoCrítica identifica decenas de localidades ubicadas dentro del área de posible influencia del incendio y documenta testimonios de pobladores que reportan molestias respiratorias, irritación en ojos y garganta, caída de cenizas, daños en cultivos y preocupación por la calidad del agua utilizada para consumo humano y actividades agropecuarias.
El informe aclara que estos testimonios reflejan la percepción de los habitantes y plantea la necesidad de que las autoridades realicen estudios científicos que permitan determinar la magnitud real de las afectaciones.
Contraste con la versión oficial
Desde el inicio de la emergencia, Pemex ha informado que las condiciones del incendio no representan riesgo para la población y que el monitoreo realizado por personal técnico no ha detectado concentraciones de contaminantes que rebasen los límites establecidos.
Asimismo, la empresa productiva del Estado informó que ha construido infraestructura hidráulica, áreas logísticas y plataformas de operación para controlar el pozo y avanzar hacia su cierre definitivo.
No obstante, el informe de CartoCrítica cuestiona la limitada disponibilidad de información pública sobre los monitoreos ambientales y considera indispensable transparentar los resultados para que puedan ser evaluados por especialistas independientes.
Imágenes satelitales y trabajo de campo
Uno de los principales aportes del documento es el uso de herramientas de percepción remota y sistemas de información geográfica para analizar la evolución del incendio.
El reporte incorpora mapas que muestran la ubicación del pozo respecto de comunidades, cuerpos de agua, caminos y áreas naturales, además de registros fotográficos obtenidos durante recorridos en campo.
Con esta información, la organización busca ofrecer una reconstrucción territorial del incidente y facilitar el seguimiento de posibles impactos ambientales a mediano y largo plazo.
Comunidades piden atención integral
Además de controlar el incendio, habitantes consultados para el informe solicitan atención médica, monitoreo ambiental permanente y mecanismos de reparación en caso de confirmarse daños derivados de la contingencia.
Las organizaciones participantes consideran que el caso del pozo Krem-1 representa una oportunidad para revisar los protocolos de transparencia ambiental y fortalecer la vigilancia sobre proyectos de exploración y extracción de hidrocarburos.
En semanas recientes, diversas protestas comunitarias han insistido en que continúe la evaluación de las condiciones ambientales mientras las labores para extinguir el incendio siguen en desarrollo.
