La fiscal achichincle


Desde a Janela

La designación de Ernestina Godoy Ramos como titular de la Fiscalía General de la República sin que quepa la menor duda marca el papel que de aquí en adelante va a desempeñar la institución que tiene a su cargo ejercer la función del Ministerio Público.
Bueno, eso de Ministerio Público solamente va a ser el nombre, ya que la verdadera función que va a desempeñar la nueva fiscal va a ser la del ministerio de la presidente o, mejor dicho, del amo de esta última.

Sí, porque ministerio deriva de la palabra latina “ministerium”, la cual se traduce a nuestra lengua como “servir o ayudar”, a la cual se le añade el adjetivo “público” que refiere a que ese servicio se le presta a la sociedad; lo cual con Godoy Ramos desde luego que no es el caso.

Doña Ernestina cumple con todos los requisitos de sumisión hacia quien la puso o incluso hacia quien le digan que lo haga; un claro ejemplo de ello es que hasta el exfiscal Gertz la utilizó como brazo ejecutor de sus venganzas personales y familiares, cuando hizo que Godoy fabricara delitos para ingresar y mantener en prisión a su sobrina.

Ernestina Godoy es una persona sin escrúpulos y sin iniciativa; en cuanto a lo primero, plagió su tesis de licenciatura (la acusación existe y no se ha demostrado lo contrario) y, en cuanto a lo segundo, nunca en su trayectoria como fiscal local de la Ciudad de México demostró haber hecho una sola investigación que fuera esclarecedora de un delito sin tener algún tinte político.

Por el contrario, ella fue la fiscal del encubrimiento a los jefes y amigos y de la calumnia a los opositores.

A ella se debe que nunca se hayan esclarecido las causas por las que se desplomó la Línea 12 del Metro, ya que nunca hizo comparecer a la entonces directora de ese sistema de transporte y, de paso, le cubrió la espalda a la entonces jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, como también lo hizo en el caso de los niños muertos en el Colegio Rébsamen, en donde solamente culpó a la escuela y pasó por alto la corrupción en la alcaldía que gobernaba Sheinbaum, misma que permitió las obras que causaron la desgracia.

No solo eso, también se aferró como gato boca arriba para echarle la culpa de un crimen de alto impacto al entonces fiscal de Morelos, cuando este último había demostrado con peritajes que el crimen se cometió en la Ciudad de México, cosa que desde luego no convenía a las aspiraciones políticas de Sheinbaum.

Por otra parte, no se puede olvidar que Godoy Ramos fue la fiscal que inventó la historia del llamado “cártel inmobiliario de la Benito Juárez”, la cual, como toda denuncia con tintes políticos, no ha pasado de ser más que una mera leyenda urbana, porque ni una sola carpeta tuvo la fuerza jurídica necesaria para ser judicializada.

Claro, ahora con los jueces del bienestar, que aparte se encuentran bien atornillados por el tribunal disciplinario que les crearon para ese fin, las cosas pueden cambiar.

Como bien nos podemos dar cuenta, el segundo piso de la transformación que no fue y ni tampoco será ha alcanzado plenamente a la Fiscalía General de la República, pues si en el primer piso fue conducida por un personaje sometido, pero con cierta agenda propia —sobre todo para sus venganzas personales—, en este segundo piso será conducida por una verdadera achichincle de quienes la pusieron ahí.

Ahora habrá que preguntarse si el inmenso poder que ha acumulado en sus manos la transformación que no fue ni tampoco será utilizado para servir a la sociedad disminuyendo la delincuencia y castigando a los verdaderos delincuentes, o si toda esa acumulación será en vano y únicamente servirá para que esa camarilla que está en el gobierno se sirva del poder.

De momento todo parece indicar que será lo segundo, y más con Ernestina en la FGR.

Por último, algo que resulta intrigante es saber qué premio de consolación les van a dar a las otras dos participantes en la terna que se prestaron a la pantomima de ir al Senado cuando ya se sabía el resultado desde que doña Ernestina arribó a la Fiscalía como “encargada de despacho” y la reorganizó a su gusto, despidiendo y contratando a los mandos medios de la misma.

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Twitter: @FelipeFBasilio