
La redacción de EnContextoMX está de luto. Hoy no solo despedimos a un periodista; despedimos a un hombre íntegro, cercano y generoso, de esos que dejan huella no solo por lo que escriben, sino por la forma en que acompañan la vida de quienes tuvieron la fortuna de conocerlos.
El fallecimiento de Mario Noriega Villanueva duele profundamente. Duele porque se va una de las voces más reconocidas y respetadas del periodismo en la zona norte de Veracruz, pero sobre todo porque se marcha un ser humano que siempre estuvo cuando se le necesitó, con la palabra precisa, el consejo oportuno y la disposición permanente de tender la mano.
Originario de Coatzintla, nacido el 20 de enero de 1941, Mario Noriega construyó una trayectoria de más de cinco décadas en los medios de comunicación. Fue testigo de generaciones enteras de acontecimientos políticos y sociales en Veracruz, y desde su trinchera periodística narró la historia cotidiana de la región con carácter, experiencia y pasión por el oficio.
Su carrera comenzó de manera empírica en los años sesenta, escribiendo sobre deportes, hasta consolidarse como uno de los columnistas y analistas políticos más reconocidos del norte del estado. Su columna “Así es” se convirtió durante años en lectura obligada para quienes buscaban entender el pulso político de Veracruz.
En 2015 recibió el reconocimiento como “Decano de la Prensa”, distinción que honró una vida entregada al periodismo. También se desempeñó como director de Comunicación Social del Ayuntamiento de Poza Rica entre 2010 y 2012, y en noviembre de 2022 presentó su libro Periodismo, mi vocación, una obra donde dejó plasmadas experiencias, memorias y reflexiones sobre el oficio que amó hasta el último momento.
Pero más allá de los cargos, reconocimientos y décadas de trabajo, quienes convivimos con Mario Noriega recordaremos al amigo. Al hombre atento, solidario y siempre dispuesto a escuchar. Al periodista que jamás negó una orientación, una llamada o una palabra de aliento.
En EnContextoMX nos honra haber contado con su colaboración y su confianza. Su ausencia deja un vacío imposible de llenar, pero también un legado invaluable para las nuevas generaciones de periodistas que hoy entienden que el oficio no solo se ejerce con talento, sino también con humanidad.
Hoy Poza Rica, Coatzintla y el periodismo veracruzano pierden a uno de sus grandes referentes.
Descansa en paz, Mario Noriega Villanueva.
Gracias por tu amistad, tu lealtad y tu ejemplo.
Tu voz permanecerá para siempre entre nosotros.
