Orizaba, Ver.— Un tráiler que transportaba más de 20 toneladas de pavos volcó en la autopista Puebla–Veracruz, tramo Esperanza, y el accidente terminó convirtiéndose en un verdadero festín… pero no precisamente navideño.
El percance ocurrió a la altura de la comunidad San José Cuyachapa, en los límites entre Puebla y Maltrata, donde el tractocamión Volvo perdió el control y quedó volcado sobre su costado derecho, bloqueando ambos carriles. El cargamento, destinado a la temporada decembrina, quedó a merced de quien quisiera tomarlo.
Y así fue. Apenas minutos después, decenas de personas de comunidades cercanas llegaron “como por arte de magia”, rompieron las puertas del contenedor y vaciaron todo el tráiler. La Guardia Nacional estaba ahí… pero sólo para ver, porque ninguna autoridad intervino para detener la rapiña que, literalmente, ocurrió frente a ellos.
Paramédicos de CAPUFE y elementos de la Guardia Nacional confirmaron que no hubo lesionados ni víctimas, pero sí una pérdida económica enorme: los más de 20 mil kilos de pavos desaparecieron en cuestión de minutos.
Tras dejar el contenedor limpio como si nunca hubiera llevado nada, las grúas retiraron la unidad y permitieron reabrir la autopista, una de las más importantes del país.
El incidente vuelve a exhibir un problema crónico: un accidente basta para que la rapiña se convierta en ley, y la autoridad en simple espectadora. En plena temporada decembrina, el saqueo deja claro que en algunas carreteras del país el desorden va más rápido que cualquier patrulla.
