DEBO NO NIEGO; PAGO LO JUSTO”
Llegó el momento más esperado de fin de año: el de recibir tu Aguinaldo.
Y aunque en muchos casos esta prestación laboral como ingreso anual extraordinario, ya se encuentra oportunamente programado para hacer frente al pago de deudas o para abonarlo al saldo deudor de un crédito, (pago anual); en muchos otros (y por falta de un presupuesto) este aguinaldo ya los “debes” pues en algún momento del año te excediste en compras innecesarias.
Destinarlo al ahorro es el uso menos frecuente que suelen darse al aguinaldo, ello nos habla de que aún seguimos ‘en pañales’ en materia de educación y conciencia financiera, por eso no debemos bajar la guardia y tenemos que seguir insistiendo, nuevamente como propósito de año nuevo, en contar con un presupuesto que nos limite...