A tres meses de su implementación, el padrón obligatorio de líneas celulares en México avanza, pero lo hace con cifras que revelan más dudas que certezas. El programa, impulsado como una herramienta para combatir delitos, enfrenta rezago, cuestionamientos técnicos y preocupaciones por la privacidad.
Un avance real… pero insuficiente
El registro inició el 9 de enero de 2026 y establece como fecha límite el 30 de junio de 2026 para evitar la suspensión de líneas.
Las cifras muestran con claridad el ritmo:
- 2.1 millones de líneas registradas en la primera semana
- 6.6 millones a inicios de febrero
- 22.7 millones de líneas registradas al 24 de marzo
- Más de 27 millones de líneas hacia inicios de abril
Sin embargo, el dato clave está en la proporción:
- En México existen alrededor de 153 millones de líneas móviles, por lo que el avance actual representa apenas entre 14% y 17% del total
Es decir, más de 130 millones de líneas siguen sin registrarse, a menos de tres meses del plazo final.
Qué se necesita para registrar un celular
El trámite, obligatorio para líneas de prepago y pospago, requiere:
- CURP
- Identificación oficial
- Número telefónico
- Validación de identidad (en algunos casos con reconocimiento facial)
Puede realizarse:
- En centros de atención de las compañías
- O en línea mediante plataformas digitales
El argumento oficial: frenar delitos
El gobierno federal ha justificado el registro como una herramienta para combatir:
- Extorsión telefónica
- Fraude
- Secuestro virtual
El objetivo central es eliminar el anonimato en la activación de líneas celulares, una práctica común en la operación de estos delitos.
El problema: cifras que no garantizan resultados
Aunque la medida apunta a un problema real, especialistas cuestionan su efectividad.
Datos previos muestran que:
- Solo entre julio y noviembre de 2025 se registraron 59,283 denuncias de extorsión telefónica
Sin embargo, no existe evidencia concluyente de que registros de este tipo reduzcan estos delitos, ya que:
- Los criminales pueden usar chips ilegales o extranjeros
- Se pueden registrar líneas con datos falsos o robados
Incluso se ha documentado que el sistema puede ser vulnerado con identidades generadas por inteligencia artificial, lo que pone en entredicho su confiabilidad
Riesgos: datos personales en el centro del debate
Más allá de la seguridad, el principal foco de crítica está en el manejo de la información.
Se han señalado:
- Fallas técnicas en plataformas
- Posibles filtraciones de datos
- Falta de transparencia en el uso de la información
- Acceso a datos sin controles judiciales claros
Además, el volumen del reto es enorme:
Las operadoras deben registrar hasta un millón de líneas por día para cumplir con la meta antes de junio
Motivos para registrarse… y para no hacerlo
✔️ Razones para cumplir
- Evitar la cancelación de la línea
- Mantener acceso a servicios de comunicación
- Cumplir con una obligación legal
⚠️ Razones para desconfiar
- Riesgo de filtración de datos personales
- Falta de garantías en ciberseguridad
- Dudas sobre su impacto real en la reducción del delito
- Posible uso para vigilancia o monitoreo
Un antecedente que pesa
México ya ha intentado antes implementar registros similares.
El RENAUT y el PANAUT fracasaron:
- No redujeron delitos como la extorsión
- Presentaron filtraciones masivas de datos
- Fueron eliminados por ineficacia o inconstitucionalidad
¿Se alcanzará la meta?
Las cifras actuales son contundentes: el registro telefónico avanza, pero no al ritmo necesario ni con la confianza social requerida.
Con apenas una fracción de líneas registradas y antecedentes fallidos, el programa enfrenta un dilema central:
apostar por el control como solución a la inseguridad, en un contexto donde los riesgos para la privacidad son cada vez más evidentes.
¿Realmente ayudará a reducir delitos?
¿O terminará siendo otro intento fallido que expone datos sin resolver el problema de fondo?
Por ahora, lo único claro es esto:
la gente no se está registrando al ritmo esperado… y eso dice mucho.


