2025, un año con grandes retos

Debo no niego

“DEBO, NO NIEGO; PAGO, LO JUSTO”

Teresa Carbajal

Muchas felicidades a todos los que ya estamos a bordo de este nuevo año. La vida nos sonríe porque nos da una nueva oportunidad de escribir sobre papel en blanco, o por lo menos, esa es la sensación que se experimenta cada enero, al retomar nuestras vidas después del “corte de caja” del año que concluyó.

Es normal que, en lugar de entusiasmo, se experimente estrés por el año que comienza, soledad, incertidumbre o nostalgia por lo que ya quedó atrás, por quienes se fueron y por todo lo que no se pudo resolver.

Sin embargo, es momento de tomar una bocanada de aire, un hondo respiro y determinarnos a seguir adelante. De lo contrario, no encontraremos en el camino las oportunidades, pasaremos sin verlas, sumidos en el pesimismo de lo que no pudo ser o de lo que no se puede tener.

En materia económica habrá muchas oportunidades para hablar de la cuesta de enero, revisar las finanzas y buscar la mejor forma de salir adelante de tantos compromisos y gastos pendientes.

¡Pero le tengo buenas noticias! Siempre hemos salido airosos de las circunstancias que la vida nos presenta, con el favor de Dios. Muestra de ello es que ahora estamos aquí, haciendo cuentas nuevamente para que se obre el milagro, a veces de forma inesperada.

Bueno, a ver, ¿que no venimos de fechas donde nos dimos tantos abrazos unos con otros, deseamos lo mejor y nos encomendamos al Altísimo, a la Providencia y a nuestras deidades particulares? Pues ése es el entusiasmo que debemos mantener en estos primeros días del año.

Y se lo digo porque ya vienen el gasolinazo, los aumentos de precios, el predial, la pelea con el agua y el pago de los servicios tradicionales, además de los corajes de la época. En especial, grandes desafíos en la defensa del patrimonio y de la economía familiar.

Entre los retos, están los añejos que llevan años en el tintero y los nuevos, como las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes). Estas no son bancos, pero sí financieras con privilegios legales que les permiten hacer lo que se les viene en gana. Ejemplo de ello son aquellas que pueden cobrar directamente vía descuento de la nómina de los trabajadores.

En su momento, estas pretendieron legalizar la usura con la reforma de Cobranza Delegada. Al no lograrlo, maniobraron astutamente en tribunales para obtener órdenes que permiten retener el dinero depositado en las cuentas bancarias hasta que se les pague.

No olvidemos los nuevos “productos” financieros que ponen a trabajar a las personas como si fueran empleados, pero sin prestaciones, y con el aval estrella que es uno mismo. Basta revisar mi colaboración pasada, titulada “La Empresaria”, para ver los abusos que se cometen con la complacencia de las leyes.

Estas leyes urgen reformas para protegernos de los abusos de las Sofomes, las cuales durante 2024 mostraron su poder político para frenar iniciativas de ley que pudieran perjudicar sus intereses o limitar sus ambiciones.

Otro gran reto serán las cesionarias de derechos litigiosos y adjudicatarios, creadas para pagar en centavos los pesos y cobrar en pesos los centavos de las deudas impagables. Ejemplo de ello es el corporativo Secorse, que parece ser dueño de medio país.

Estos dueños de carteras de inmuebles, fraccionamientos, condominios y desarrollos inmobiliarios compran los litigios para revender a su conveniencia estos derechos al mejor postor, a veces hasta sin juicio de por medio.

Otro caso es el de los sistemas de créditos automotrices por adjudicación, una máquina de fraudes que sigue imparable con su publicidad engañosa, de la cual hablaré en los próximos días.

Y ya ni mencionar los empeños amañados, los fraudes bancarios, el vaciado de cuentas, el Infonavit, el Fovissste y la Financiera Rural, ahora Indep.

En fin, como le digo: ¡ánimo! Este 2025 va a ponerse muy interesante.

Únase ya a la Jornada Estatal para la Defensa del Patrimonio Familiar al 2281148502, visite www.elbarzonrc.org, contacte elbarzonrc@yahoo.com.mx o sígame en @terecarbajal.