Ciudadanos enfrentan restricciones y reclaman abandono del alcalde “El Pulpo” Remes tras inundaciones en Poza Rica
Poza Rica, Ver.– El más reciente comunicado del Ayuntamiento de Poza Rica, emitido la tarde del 13 de octubre, ha generado un fuerte rechazo entre los habitantes afectados por las inundaciones. En el aviso oficial, el gobierno encabezado por el alcalde Fernando “El Pulpo” Remes Garza informó que “se prohíbe estrictamente el paso a las zonas de riesgo” y que solo podrán ingresar vehículos oficiales de emergencia y trabajo, argumentando razones de seguridad.
Sin embargo, la disposición provocó indignación ciudadana, pues vecinos aseguran que las restricciones impiden el acceso de personas que llevan víveres, agua y ropa a las familias damnificadas. “Y si ustedes no les están dando de comer todos los días a las personas afectadas, ¿qué van a comer? Los vehículos particulares pasamos porque les dejamos apoyo, cosa que ustedes y su gobierno no hacen”, denunció una usuaria en redes sociales.
El malestar se suma al clima de descontento que rodea al alcalde Remes Garza, quien un día antes fue abucheado y apedreado mientras transitaba en su camioneta por el fraccionamiento La Floresta, donde decenas de familias perdieron todo tras el desbordamiento de los ríos. Testigos relataron que los reclamos ciudadanos surgieron ante la falta de presencia y apoyo efectivo de las autoridades locales durante las labores de rescate y limpieza.
En los comentarios al comunicado municipal, los habitantes acusaron al Ayuntamiento de querer “ocultar la magnitud del desastre” y de bloquear el paso a quienes realmente están ayudando. “Queremos pasar con agua para lavar las casas, y no nos dejan. ¿En qué ayudan ustedes? ¿Limpiando? ¿Lavando? ¡Nooo!”, cuestionó otra vecina, al señalar que el retiro de lodo y escombros ha sido realizado por los propios damnificados y sus vecinos.
Mientras el gobierno municipal insiste en que las restricciones buscan garantizar la seguridad en las zonas afectadas, la ciudadanía denuncia desorganización, falta de empatía y ausencia de respuesta efectiva. En contraste, la solidaridad entre vecinos y voluntarios continúa siendo el principal motor de ayuda en una ciudad que, una vez más, se siente abandonada por sus autoridades.


