Caen Voladores de Papantla, trasladan a uno vía aérea por graves lesiones

Tihuatlán, Ver.- Una ceremonia tradicional terminó en tragedia este viernes por la mañana, cuando cinco integrantes del grupo de Voladores de Papantla resultaron lesionados tras caer desde varios metros de altura durante una presentación en la comunidad El Águila, perteneciente al municipio de Tihuatlán, Veracruz.

Según se observa en videos publicados en redes sociales por testigos, los danzantes comenzaban a descender del mástil cuando repentinamente se partió en dos. El quiebre inesperado provocó que los participantes cayeran directamente al suelo ante la mirada atónita de los asistentes.

Fueron los propios vecinos quienes, alarmados por el siniestro, dieron aviso inmediato a las autoridades. Minutos después, al sitio arribaron paramédicos y elementos policiacos que brindaron atención prehospitalaria y trasladaron a los cinco heridos al Hospital Regional de Poza Rica. Entre los lesionados se encuentra un menor de edad, aunque hasta el momento no se ha dado a conocer la identidad ni el estado de salud de los afectados.

El grupo había sido invitado a participar como parte del programa cultural de un festejo popular en la comunidad, práctica común en muchos pueblos del Totonacapan y otras regiones donde esta tradición ancestral sigue viva.

Trasladan a uno vía área a Veracruz

De acuerdo con información difundida por el alcalde de Papantla, Celestino Pino Guevara, uno de los danzantes fue trasladado vía área desde el aeropuerto El Tajín hacia el Hospital de Alta Especialidad en el Puerto de Veracruz.

Uno más fue intervenido quirúrgicamente debido a que presentaba estallamiento de vísceras y se estaba a la espera de los resultados de la operación; otro de los accidentados se encuentra bajo observación y dos mas ya fueron dados de alta.

Un ritual de riesgo elevado y sin seguridad

El accidente en Tihuatlán no es un caso aislado. En abril de 2021, durante una presentación en la explanada de la parroquia de “Nuestra Señora de la Asunción” en Papantla, los voladores se enredaron con cables de energía a mitad de su descenso. Por fortuna, en esa ocasión no hubo lesionados graves.

En noviembre del mismo año, en Huaquechula, Puebla, un danzante cayó desde aproximadamente 25 metros de altura luego de que la soga que lo sostenía se rompiera. El joven fue hospitalizado con lesiones en la cabeza y extremidades, pero se reportó estable.

Un año antes, en octubre de 2020, otro accidente conmocionó al público en Toxtla, Hidalgo. Un joven de 25 años se precipitó desde 15 metros de altura durante una feria patronal. Sufrió múltiples fracturas y fue trasladado de urgencia al hospital.

Estos episodios, que se repiten con cierta frecuencia en distintas partes del país, subrayan los riesgos inherentes a esta ceremonia milenaria, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. La danza de los Voladores de Papantla representa una expresión espiritual y simbólica de profundo arraigo entre los pueblos totonacos, pero también implica un alto grado de peligro.

El más reciente incidente en Tihuatlán reabre el debate sobre la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad y realizar inspecciones técnicas rigurosas antes de cada presentación. Lo que para muchos es una manifestación viva del patrimonio cultural, para otros se ha convertido en una práctica que, sin las condiciones adecuadas, puede derivar en tragedia.

De igual forma pone sobre la mesa el hecho de que los danzantes, continuamente empleados en diferentes escenarios de México y el mundo, no cuentan con seguros médicos ni de vida que los respalden a ellos y sus familiares ante este tipo de accidentes.