La vulnerabilidad de la Guardia Nacional

Plana Mayor

La Guardia Nacional, que ya se encuentra desplegada en gran parte del territorio nacional, tendrá una problemática mayor que cualquier otra fuerza policiaca en el país. Como todos sabemos se encuentra conformada por elementos de la Policía Militar, la Policía Naval y los restos de la Policía Federal, mismos que no han podido adaptarse a las tácticas de entrenamiento y disciplina militar que el general Luis Rodríguez Bucio ha implementado.

Esto nos recuerda que nuestra súper Guardia Nacional no es más que nuestras Fuerzas Armadas portando un brazalete, mismo que los distingue de los elementos militares que no estarán comisionados a la nueva fuerza policiaca; pero surgen un sin número de interrogantes que nadie ha salido a despejar, como ¿por qué los elementos militares no comisionados estarán llevando a cabo recorridos y participaran en los operativos activamente?, o que aunque exista una reglamentación de la Guardia Nacional, ¿los elementos militares seguirán estando obligados a las disciplina militar por el fuero de guerra ya que seguirán siendo juzgados por ambos fueros?

Éstas preguntas que nos dan como una realidad que la Guardia Nacional en papel es un órgano policiaco dependiente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, pero que será operada por la Secretaría de la Defensa Nacional, con elementos y mandos de esa secretaría, que las leyes y reglamentos que la rija serán solo algunas de las leyes a seguir, ya que los reglamentos y códigos militares serán también de aplicación para el personal militar que se encuentre comisionado; porque como siempre, cuando los mandos ordenen en el papel todo es perfecto.

El papel aguanta y soporta todo, no hay equivocaciones y se planifica de forma perfecta, pero en el campo, en la realidad, en los operativos los elementos se encuentran con situaciones que no fueron analizadas ni previstas en el escritorio de los mandos y ahí es donde el personal militar nuevamente se verá perjudicado con arrestos, carpetas de investigación, carpetas judiciales, quejas ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos… y sí, y solo así, veremos si este General Secretario saldrá a dar la cara por sus tropas, por su gente o los dejará morir solos en el abandono, como lo hizo su antecesor, el General Salvador Cien Fuegos.

Todos los elementos militares y policías federales que ahora estarán en la Guardia Nacional deberán tener en claro que el uso de la fuerza es legal y está autorizado como lo establece el Manual del uso de la Fuerza, de aplicación común para las tres fuerzas armadas, teniendo su fundamento legal en lo establecido por el artículo 15 fracción IV, del Código Penal Federal.

Establece la legítima defensa, la cual el personal ahora policiaco (realmente militar con brazalete en su mayoría) deberá distinguir entre las agresiones reales e inminentes, así como el grado de fuerza que deberá utilizar para repeler la agresión, misma que deberá ser proporcional a la inminente agresión, mediando y tratando de no utilizar acciones letales en caso de ser estrictamente necesario, así mismo deberán tener claro que los niveles de contacto para con la ciudadanía y los presuntos responsables de algún ilícito.

Existen tres supuestos en los que se puede aplicar, empezando por la simple inmediación entre el agente y el individuo; el segundo es la restricción temporal del ejercicio de un derecho como la libertad personal, propiedad, libre circulación o intimidad; el tercero la detención en sentido estricto, explicando que el primer nivel de contacto no requiere justificación, ya que es una interacción normal entre el elemento y el ciudadano que se da con el actuar diario y normal, como el preguntarle el elemento a ¿dónde se dirige?, ¿todo bien?, etc. En el segundo nivel de la interacción anterior, el elemento de la Guardia Nacional puede observar alguna situación que podría considerarse que el ciudadano podría estar cometiendo algún tipo de delito sancionado por la leyes penales, como estar armado sin permiso que justifique dicho hecho, teniendo una suposición razonable.

Es entonces cuando el elemento podrá solicitar con comandos verbales al gobernado que se le realizara una revisión corporal, en caso de que el ciudadano se niegue, el elemento podrá hacer uso de las técnicas necesarias para realizar dicha revisión, justificando su actuar el Informe Policial Homologado (IPH), que tendrán que llenar en cada detención que realicen, donde se aplicaran estas reglas para los primero respondientes, documentos que serán la base jurídica para obtener sentencias condenatorias contra los criminales.

Es importantísimo que el personal de la Guardia Nacional tome conocimiento de estos datos, ya que serán la base para evitar verse involucrados en problemas legales, por uso indebido de la fuerza, detenciones arbitrarias o violación a derechos humanos, recordándoles que los delincuentes ya tienen muchas ventaja en estos aspectos legales, ya que cuentan con los recursos suficientes para contratar abogados especialistas en el sistema penal adversarial, además de que es conocido el hecho de que los abogados pertenecientes a la defensoría militar no los representaran, por estar prohibido que los defiendan en juzgados federales o del fuero común.

Aun teniendo el apoyo de los defensores de oficio federales (que existen grandes y muy brillantes litigantes), el que conozcan la forma correcta de realizar el trabajo les evitará muchos problemas y facilitará la defensa legal, además de que siempre podrán contar con quien escribe esta columna, para defenderlos de cualquier situación legal que por motivos de su esfuerzo por cuidar y proteger a la ciudadanía puedan verse involucrados.

No deberán olvidar que además siempre tendrán que estar atentos a los grupos de pseudos luchadores de derechos humanos y de la CNDH, la cual ve como plataforma política para su titular ir contra los elementos militares, por consiguiente su nuevo objetivo será la Guardia Nacional, así que abusados y listos para poder hacer su trabajo y no preocuparse por las cuestiones legales.

El honor, valor y lealtad de todos los que formaran parte de la Guardia Nacional (militares, marinos y federales), contrasta con el actuar de los mandos, ya que como se vio últimamente, existen militares y policías de primera y segunda, algunos oficiales detenidos por los pecados de sus mandos como lo que paso en Pemex, que detienen a tres oficiales y dejan que se les pele el General Trauwitz.

Veremos si el General Luis Cresencio Sandoval sigue protegiendo al General Salvador Cien Fuegos y a su grupo cercano. De entrada la reunión con el comité de familiares de los 43 de Ayotzinapa, es una clara muestra que empieza a existir un distanciamiento por más que el actual DN1 le tenga mucho agradecimiento a quien lo hizo divisionario.

Lic. César M. Gutiérrez Priego.

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2 comentarios sobre «La vulnerabilidad de la Guardia Nacional»

    1. admin

      Podrías proporcionarnos algún número de contacto a través del correo encontextoredaccion@gmail.com

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