Los valientes no asesinan

Plana Mayor

Defendamos nuestras fuerzas armadas.

Plana Mayor

Lic. César Gutiérrez

La lucha que libran nuestras fuerzas armadas contra los grupos del crimen organizado ha sido desigual, ¿por qué lo digo?, simplemente al ver las leyes y criterios jurisdiccionales impuestos, pues parecería más un concurso de popularidad y clientelismo que la búsqueda por la razón y la justicia, ya que dentro del poder legislativo, no se tienen expertos en la norma jurídica, en seguridad nacional y seguridad pública;

para ellos el legislar es solo un instrumento más que les da la posibilidad de ser legisladores y poder aspirar a una carrera política.

Esto dio como resultado que las autoridades civiles encargadas de la seguridad pública y nacional, voltearan sus ojos a las Fuerzas Armadas, dándoles la responsabilidad de salvaguardar la seguridad e integridad de los mexicanos, obligándolos a cumplir con una obligación que no les corresponde y que no están facultados para llevarla a cabo, aunado al hecho de que no consideran las necesidades de los elementos.

No aumentan el sueldo, les dan más trabajo y responsabilidades, los alejan de sus familias por estar operando todos los días en toda la República Mexicana, ya que los políticos desconocen los tiempos que duran las operaciones, que puede ser desde 2 a 4 meses o en casos extraordinarios hasta un año, como paso en el conflicto de Chiapas en 1994.

Legisladores, ministros, jueces, senadores, secretarios de estado y demás políticos, no saben lo que es quedarse sin comer, dormir en casas de campaña en el suelo o al aire libre; desconocen la impotencia que causa el ver caer a un compañero de armas por las balas de un delincuente, no saben cómo penetra una ojiva en el cuerpo, ni lo que es repeler una agresión.

Me encantaría que vivieran la vida del personal unas cuantas semanas, que cobraran su sueldo, que tuvieran sus carencias, sus necesidades, pero la realidad es que nunca será de esa manera, solo utilizan palabras como austeridad cuando el termino les conviene. Solo dan discursos de apoyo a las fuerzas armadas cuando la ocasión es propicia para ganar simpatías o buscar votos; la realidad es, que después de ver las cantidades que manejan los círculos de poder, me doy cuenta que la austeridad es para la raza, ya que ellos son del circulo de poder.

Por eso, hoy ante la renuncia del Ministro de la Corte Eduardo Medina Mora, el personal militar lo celebra, porque fue este sujeto quien elaboró el proyecto que violó y vulneró sus derechos, usó el poder que le confirieron para dar legalidad a un ordenamiento que se ejecutó de manera retroactiva y auto aplicativa, cosa contraria de los preceptos más sublimes de nuestra Carta Magna, al otorgarle razón a un alto mando para quitar el derecho de ascender al personal militar que cambiaba su situación de activo a retirado, esos hombres que dieron todo por México, cumpliendo cabalmente y que hasta el día de hoy reciben una pensión raquítica, irrisoria, que en nada se compara con lo que recibe un magistrado, jueces y secretarios de acuerdos.

Hoy vivimos una violencia desatada por grupos delincuenciales a nivel local, estatal y federal, donde no importa el daño del bien jurídico tutelado, ya que nadie habla de la política criminal que debe adoptar el estado para garantizar la protección de los intereses público y social, ya que tienen un universo de datos para su análisis, seguimiento y evaluación, de aquí nace la omisión por no ser políticamente correcto, o ¿habrá quien se atreva a decir lo contrario?.

Tal es el caso del movimiento del 68, ya que nadie habla de los 42 militares muertos que protegieron la vida civiles; hasta el momento no han podido establecer la causa que originó el zafarrancho, ya que las acciones posteriores fueron reactivas del ejército por tan lamentables hechos, pero se les olvida que quien lo ordenó fue un civil con la investidura de Secretario de Gobernación.

Nuestras Fuerzas Armadas han demostrado desde siempre que su lealtad es con el pueblo de México, han sido leales al comandante supremo, cargando incluso con responsabilidades que no les corresponden, quedando como los villanos preferidos y favoritos, ya que en política si el trabajo sale bien es merito mío, pero si el trabajo sale mal es culpa de mis enemigos y detractores, creando con esto funcionarios públicos poco comprometidos y que solo buscan adornarse con el buen trabajo de otros, pero que en caso de existir algún problema, son los primero que se lavaran las manos para culparlos de los malos resultados.

Hemos visto un sin número de personajes que permiten la omisión y corrupción en sus diferentes competencias, esta es quizá la gran diferencia entre las autoridades civiles y militares, ya que lo que se ve no se juzga; hemos visto cómo los civiles se desacreditan, se traicionan, se compran voluntades y acuerdos, abusan del poder, se sirven de él, y no lo digo yo, lo dice la historia que ya es pasado, se les olvida que si existen mexicanos pensantes sedientos de justicia y un cambio radical para que México comience a ser una potencia y dejemos de ser el patio trasero de otros países.

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Un comentario sobre «Los valientes no asesinan»

  1. Cruz amador S.

    Me parece muy bueno su comentario y desgraciadamente las leyes en la actualidad van en retroceso y las autoridades en lugar de cuidar a los elementos de las FF.AA. estan en contra de ellas al grado de estar desididas a desaparecer al ejercito ignoro si tambien a la marina y creo esto es una venganza por algunos actos donde se cumplio con las leyes de control de armamento y explosivos al revisar los vehiculos de candidatos en campaña politica cosa que se ordena por ley no por gusto.

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