Personal del Ejército Mexicano en coordinación con Policía Federal, Cruz Roja, Protección Civil y autoridades municipales, realizan la difusión del plan de acción en caso de contingencias producto de derrames generados por tomas clandestinas, a fin de evitar que la población se acerque a las zonas siniestradas y ocurran tragedias como la de Tlahuelilpan, el pasado 18 de enero.
Tihuatlán, Ver.- La campaña inició en la comunidad de Ricardo Flores Magón y se ha extendido a otras localidades ubicadas al margen del trazo del poliducto Túxpan-Azcapotzalco, una de las líneas de conducción más saboteadas por los grupos delincuenciales dedicados el robo de combustibles.
Esta zona del municipio de Tihuatlán es una de las que más perforaciones al ducto genera en esta región, ocasionando en diversas ocasiones daños al medio ambiente al vertirse hidrocarburos en áreas de cultivo y en el río Cazones.
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El Mayor de Infantería Everardo Osorio Vélez, en representación del 7o. Batallón de Infantería, informó acerca de las medidas contempladas dentro del Plan DN-III-E de auxilio a la población civil para atender situaciones de emergencia derivadas del llamado huachicoleo.
La intensión es crear conciencia entre la población y evitar que se repitan tragedias como las de Tlahuelilpan, el pasado 18 de enero, y que hasta la fecha ha costado la vida de 120 personas, dejando 27 heridos y la localización de 68 restos personas más, siendo la mayor tragedia provocada por un derrame de combustible en la historia de nuestro país.
Otra catástrofe de este tipo ocurrió el domingo 19 de diciembre de 2010 en el municipio de San Martín Texmelucan, después de una serie de explosiones en dos ductos de la estación de bombeo número 7 de Pemex, dejando un saldo de 30 muertos, 52 heridos, 32 casas totalmente destruidas y 83 más con daños parciales, así como una veintena de vehículos calcinados en un radio de tres kilómetros, consecuencia del derrame de petróleo crudo con gas asociado sobre un kilómetro del Río Atoyac, producto también de la fuga en una toma clandestina de combustible.
“Es necesario y urgente que antes de que pase una tragedia similar en esta población del municipio de Tihuatlan, que las autoridades de los tres órdenes de gobierno en coordinación con las agentes municipales y la población tomen medidas preventivas”, enfatizó el militar.
En caso de una situación similar, el Ejército ha dispuesto un plan de acción en el que primero se establecerá coordinación con las autoridades participantes, después el personal militar aislará el área afectada, a fin de mantener a la población lejos del lugar, evitando el acceso de personal no autorizado, incluidos medios de comunicación y otros que no justifiquen su presencia.
En caso de que existan víctimas se procederá a la evacuación a los centros de atención en el menor tiempo posible y con las normas de seguridad establecidas. De necesario se establecerán refugios temporales para las personas donde se les atenderá hasta que puedan regresar a sus hogares.
Se coordinará con las autoridades civiles para llevar a cabo actividades de sano esparcimiento y actividades lúdicas para los niños, además de que se establecerá un centro coordinador de operaciones, integrado por personal de todas las dependencias participantes; mismo que contara con una área para atender a la población y a los representantes de los medios de comunicación.


