La Guardia Nacional y el fin de las policías

Obrador apenas había caído en cuenta de la imposibilidad de prescindir de los militares en la contención del crimen

El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, presentó una semana después de lo acordado, su Plan de Seguridad para realizarle ajustes de fondo, que respondían a la inminente aprobación del proyecto de inconstitucionalidad de la Ley de Seguridad Interior (LSI), con la cual se buscaba legitimar la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública.

La preocupación era mayúscula, pues Obrador apenas había caído en cuenta de la imposibilidad de prescindir de los militares en la contención del crimen, tal como lo prometió en campaña, hasta tener cuerpos policiales confiables y profesionales en todo el país.

Y es que los resultados que entrega la administración Peña Nieto en esta materia son por demás desastrosos. Según datos de la Encuesta Nacional de Estándares y Capacitación Profesional Policial, Enecap del Inegi, ocho de cada 10 policías en México padecen sobrepeso, ocho de cada 10 han tenido que adquirir algún material para su protección, incluyendo equipo de radiocomunicación, y cuatro de cada 10 tienen más de 40 años de edad. De los 384 mil 900 efectivos de policía a nivel nacional, 20% se encuentra en condiciones óptimas para realizar su labor.

Ante estas cifras, la anulación de la LSI fue leída por AMLO como una acción impulsada por el ministro Medina Mora (paradójicamente uno de los principales operadores de la estrategia militarista contra el narcotráfico impulsada por Felipe Calderón) para sabotear al gobierno de la Cuarta Transformación, pues el retiro de soldados y marinos de las calles podría incendiar al país y convertir a la seguridad, en su principal talón de Aquiles. Ésta habría sido la principal razón para suprimir del Plan de Seguridad, las políticas originales de reforma policial anunciadas por el próximo secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo.

-Nos quieren ver caer, ¿por qué después de 12 años, la sociedad y la Corte critican la militarización del país? -fue uno de los mensajes que se escucharon en el interior del equipo de transición que cimbraron por completo el plan original de seguridad de Obrador, acentuando su dependencia militar al revivir a la Guardia Nacional, cuyo reclutamiento, capacitación y operación quedará en manos del Ejército, pero ahora con facultades constitucionales. Al final, para AMLO, lo que molesta a sus adversarios no es la militarización de la seguridad, sino que sea dirigida por la izquierda. Más allá de que las intenciones de Medina Mora sean o no ciertas, con su voto en contra de la LSI logró lo que ni Calderón ni Peña pudieron hacer en sus gestiones: obligó a López Obrador a impulsar su propia reforma para dar facultades a las FuerzasArmadas en tareas de seguridad pública, a través de la Guardia Nacional, algo que de aprobarse en el Congreso, quizá no pueda revertirse en décadas; decisión cuyo costo político terminará pagando Morena. Al final, el ganador es el Ejército, quién obtiene un poder casi ilimitado, cuyo riesgo es que derive en el mediano plazo en indisciplinas contra la institucionalidad en medio de las interminables disputas en la élite política.

Rubén Salazar Vázquez

DIRECTOR DE ETELLEKT

Un comentario sobre “La Guardia Nacional y el fin de las policías

  1. Por .k .alos exmilitares .no senosda o por tunidad de pertenecer al cuerpo de la guardia nacional sitamvien tenemos expeeriensia y disciplina militar .una observación el crimen organizado esta dando oportunidades a e militares y los esta aprovechando para delinkir .pok mejor nodar esa oportunidad de pertenecer ala guardia nacional para ayudar con la seguridad de México estoy seguro k miles de exmilitares nos unimos por México para apoyar a Andrés Manuel lopez obrador por un México mejor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.