jueves, febrero 22

¿Abrazos?

¡ASI ES!

Por Mario NORIEGA VILLANUEVA

Pues resulta que el llamado del presidente Andrés Manuel López Obrador, a la comunidad a partir de la liberación del hijo del «Chapo» Guzmán, en la primera ocasión, cuando en una actitud tiranica ordenó su puesta en libertad, «abrazos, no balazos», pasando por sobre la responsabilidad de autoridades federales y estatales, le valió poco a Ovidio «El Ratón» Guzmán, porque está nuevo apresamiento ha provocado una inseguridad tal que ya hasta le piden a la gente que no salga de sus casas.

Es una burla tan grande como grave, que en las ciudades en que se suceden las acciones de extremas de inseguridad que mantienen a extensos sectores verdaderamente llenos de pánico y se ha paralizado en forma casi total, ante la ineficiencia cómo ineptitud de las instituciones responsables de mantener la paz en sus estados y municipios, porque el ataque de los maleantes demuestra que son más poderosos que las instituciones de «seguridad» y no se paran ante nada y hasta el momento, es nada lo que han podido hacer o no han querido, por temor o lo que usted quiera pensar.

Hasta el momento, todo se escenifica solo en el norte del país pero –ojalá y no–, qué tardará en que esos actos tengan lugar por otras zonas más del país, donde también se tiene conocimiento de matanzas colectivas y balaceras constantes, que no tienen nada qué ver con lo sucedido en Ciudad Juárez, que obligan a los gobiernos a estatales a celebrar reuniones de seguridad que no dan resultado alguno.

«Abrazos, no balazos», lo han invertido los delincuentes organizados, de tal forma, que va a estar difícil terminar con esta situación, porque por ejemplo el asalto al penal de Ciudad Juárez, manifestó el poderío de la delincuencia organizada, pero ojalá que los gobiernos federal y estatales, si puedan hacerlo.

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